domingo, 13 de septiembre de 2026

Disneyland Park Paris

Estuvimos en Disneyland París (13/09/2026), concretamente en Disneyland Park, y la verdad es que fue una experiencia inolvidable. Era la primera vez que iba y, aunque esperaba encontrarme el parque mucho más lleno, pudimos organizar bastante bien el día gracias a la aplicación de Disneyland, que nos permitió ir controlando los tiempos de espera y aprovechar prácticamente todo lo que queríamos hacer.


No vimos ningún espectáculo durante el día, salvo el espectáculo nocturno de cierre, que comenzó alrededor de las 22:00. Y, sinceramente, creo que fue una buena decisión centrarnos en las atracciones y dejar el espectáculo para el final.

Empezamos el día entrando por Main Street, U.S.A. Hay varias puertas de acceso al parque, así que no es necesario esperar únicamente en la entrada principal del centro. Nos dirigimos hacia la izquierda, pasando por uno de los accesos de Liberty Arcade, y desde allí nos encaminamos hacia Frontierland.

Nuestra primera atracción fue Phantom Manor, simplemente porque fue la primera que vimos. Sin embargo, si tuviera que repetir el día, probablemente iría directamente a Big Thunder Mountain. Es una montaña rusa bastante buena: tiene velocidad, pero no resulta especialmente agresiva y, al menos para mí, se disfruta mucho más que Indiana Jones. Además, es una de las atracciones que más cola acumula en el parque; de hecho, durante nuestro día fue probablemente la que más espera tenía.

Phantom Manor, en cambio, me parece una atracción que se disfruta especialmente cuando ya estás cansado y quieres algo más tranquilo. Ir a primera hora quizá no sea la mejor opción, porque puedes encontrarte con una cola considerable para una experiencia que, por lo que me han contado, ha perdido parte de la forma original de contar su historia. Al parecer, han acortado algunos elementos del recorrido, y eso hace que pierda un poquito de gracia. Aun así, la ambientación sigue estando muy bien y merece la pena.

Después nos dirigimos hacia Adventureland, pero tuvimos la mala suerte de que Pirates of the Caribbean estaba temporalmente cerrado. Así que, de momento, nos quedamos sin poder probarlo.

La otra gran atracción de esa zona era Indiana Jones et le Temple du Péril, así que decidimos montarnos. Los decorados y la ambientación están muy bien, pero, sinceramente, no creo que merezca la pena hacer una cola larga para esta atracción. El recorrido es muy corto; yo diría que dura alrededor de un minuto o poco más. Y, además, tiene un problema importante para mí: los golpes. Sales de ahí con la oreja bastante perjudicada.

Después nos dirigimos hacia Discoveryland. Allí fuimos a comprobar cómo estaba Star Wars Hyperspace Mountain, la versión de Space Mountain basada en Star Wars. Nos encontramos con algo un poco extraño: en ese momento la opción de Single Rider no estaba disponible. Es una pena porque, junto con Indiana Jones, es una de las atracciones en las que esta posibilidad resulta especialmente interesante cuando hay mucha cola.

En ese momento vimos que Hyperspace Mountain tenía unos 60 minutos de espera y otra atracción unos 45, así que decidimos cambiar de planes. Como llevábamos toda la mañana viendo que la espera de Buzz Lightyear Laser Blast podía bajar, pensamos que era un buen momento para probarla.

La espera acabó siendo de unos 50 minutos larguísimos, y Buzz Lightyear tampoco tiene Single Rider, así que ahí te toca tragarte la cola sí o sí. Lo peor no fue la espera en sí, sino el lugar donde estábamos esperando: daba el sol directamente y ya estaba pegando bastante fuerte. Yo iba con un pantalón vaquero negro y me estaba asando, porque esperaba un día bastante más húmedo.

La atracción, eso sí, estuvo muy chula. Está muy bien ambientada con todos los elementos de láser y el sistema para ir disparando a los objetivos. Personalmente, creo que es mejor dejarla para más tarde si hay mucho sol y esperar a que baje un poco la temperatura.

No sé si conseguí más de 44.000 puntos, creo que sí, así que bastante bien.

Mientras estábamos haciendo cola para Buzz Lightyear, además, nos dimos cuenta de que habían cerrado temporalmente Hyperspace Mountain. Así que pensamos que probablemente había ocurrido algo y que nos íbamos a quedar sin montarnos. Sin embargo, cuando salimos de Buzz Lightyear vimos que habían vuelto a abrirla. Fue un verdadero alivio, aunque ya no quisimos arriesgarnos a esperar demasiado.

Fuimos finalmente a Hyperspace Mountain, aunque el Single Rider seguía sin estar activo. La cola marcaba aproximadamente 50 minutos, pero fue muchísimo más rápida de lo esperado: según nuestro reloj, tardamos unos 35 minutos. Así que salimos súper contentas.
La experiencia fue muy buena. Eso sí, aprendimos algo importante para futuras visitas: hay que sujetarse el pelo. Al cerrar la sujeción y, sobre todo, por lo rápido que es el recorrido, el pelo puede quedarse atrapado. Y os aseguro que no es precisamente agradable.

Aun así, bajo mi punto de vista, el Batman: Gotham City Escape de Warner Bros. Park es mucho más rápido. Pero Hyperspace Mountain estuvo muy bien: es original, está basada en Star Wars y tiene bastante encanto. Así que, en general, guay.

Después fuimos a Mad Hatter's Tea Cups, la atracción de las tazas. No recuerdo exactamente cuánto esperamos, pero fueron unos 15 minutos. En realidad, la atracción es muy corta, aunque la espera se nos hizo bastante larga porque estábamos a pleno sol. Personalmente, no recomendaría hacer esa cola si son más de cinco minutos y hace tanto calor.

Después llegó el momento de buscar un sitio para comer. Y aquí nos dimos cuenta de que, menos mal, habíamos llevado un bocadillo de fuera.

Probamos a mirar el sistema de Click & Collect, pero nos pareció bastante malo. El problema es que puedes pedir la comida, recogerla y después encontrarte con que no tienes dónde sentarte. Así que acabas con un menú de 22 euros comiéndotelo en un banco bajo el sol.

Para mí, sinceramente, no compensa. Prefiero llevar mi propia comida de fuera, como hicimos nosotras.

Después de comer nos dirigimos hacia “it's a small world”, una de las atracciones que más me gustó. Es una atracción muy tranquila, de esas que vienen genial para descansar un poco después de todo el día andando. Además, nos recordó muchísimo a un clip de Los Simpson.

Eso sí, tuvimos bastante mala suerte con la barca. Justo delante de nosotras había un par de personas con una higiene bastante cuestionable y el olor era horrible. De verdad, horrible. Como si hubiesen estado un mes sin lavarse.

Así que salimos disparadas de allí.

Fuimos también a la atracción de Alicia en el País de las Maravillas, que se trata de un laberinto. Hay que tener bastante cuidado porque es fácil salirse sin haber visto toda la atracción. Lo importante es asegurarse de que, hagas lo que hagas, consigues llegar al castillo que está en medio, porque esa es la parte principal de la atracción. Hay algunas cosillas por el camino, pero se disfruta mucho.


Como a esas alturas ya nos habíamos montado prácticamente en todo, decidimos repetir Hyperspace Mountain. Y, además, nos llevamos una sorpresa: Pirates of the Caribbean había vuelto a abrir.

Evidentemente, en cuanto llegamos nos encontramos con unos 40 minutos de espera, porque todo el mundo que había estado pendiente de la reapertura tuvo la misma idea que nosotras.

Pero mereció la pena. Nos gustó mucho. La ambientación está muy conseguida y toda la temática de piratas está muy bien hecha. Además, es otra de esas atracciones que vienen genial cuando quieres descansar un poco, porque vas sentado y el recorrido es bastante relajado. Después de todo el día andando, se agradece muchísimo.

Tras esto volvimos a Fantasyland. Estuvimos dando una vuelta, viendo algunas tiendas y disfrutando un poco de la zona sin tener ya tanta prisa por hacer atracciones.

Finalmente nos montamos en Le Pays des Contes de Fées, una pequeña atracción de barquitas que recorre diferentes escenarios inspirados en cuentos de Disney. Es muy corta, pero personalmente me gustó muchísimo. Me hizo especial ilusión encontrarme con La Bella y la Bestia, porque es uno de esos cuentos que quizá parece un poco más olvidado frente a otros clásicos que Disney utiliza constantemente.

Además, me gustó que también aparecieran referencias a películas más recientes. Es una atracción sencilla, pero tiene ese punto de encanto que hace que te quedes mirando los pequeños detalles.

Y después de todo el día, ya solo nos quedaba una cosa: el espectáculo final.

Sobre las 21:15 empezamos a colocarnos para ver Disney Tales of Magic, el espectáculo nocturno sobre el Castillo de la Bella Durmiente. Y, sinceramente, fue una experiencia muy bonita. Las proyecciones sobre el castillo, los fuegos artificiales, la música y todos los efectos hacen que sea un final bastante espectacular para el día.

Eso sí, disfrutarlo con tanta gente tiene su parte negativa. Sigue habiendo personas que levantan a sus hijos sobre los hombros sin pensar demasiado en quienes están detrás. Entiendo perfectamente que quieras que tu hijo pueda ver el espectáculo, pero creo que, si lo levantas a la altura de tu propia cabeza, probablemente también pueda verlo y todos podemos disfrutar un poco más.

También está el tema de los móviles. Mucha gente los levanta muchísimo por encima de la cabeza para grabar, cuando personalmente creo que se puede grabar perfectamente desde tu propia altura, simplemente inclinando un poco el teléfono hacia arriba. Yo lo hice así porque, sinceramente, no me gusta molestar a nadie que esté detrás de mí.

Pero bueno, cada uno tiene su perspectiva y, dentro de lo que se pudo, disfrutamos del espectáculo.

Y, con eso, terminó nuestro día en Disneyland Park.

Después tocaba volver a París. Cogimos el RER A, que conecta Disneyland Paris con el centro de París, y menos mal que habíamos comprado el billete de ida y vuelta. Es un tipo de billete especial de origen-destino para este trayecto, así que, por si a alguien le sirve la información, recomiendo tenerlo en cuenta antes de ir.

Y así terminó nuestro primer día en Disneyland París: muchas atracciones, bastante calor, alguna que otra cola interminable, un bocadillo que acabó siendo una de las mejores decisiones del día y, sobre todo, la sensación de haber aprovechado muchísimo nuestra primera visita.